Figlio: Tradición Italiana y Helados Premium Revolucionan Tandil

Editor 29 Sep, 2025 ... min lectura

Figlio, la heladería premium de Tandil, se reinventa fusionando la tradición italiana con la esencia local. Tras 48 años de legado familiar, Juan Bertolín, junto a su hermana Paula, continúa el sueño iniciado por sus padres, Juan Carlos y Esther. Figlio no es solo una heladería, es un tributo a la cultura italiana y un punto de encuentro para los tandilenses.

Un Legado Familiar que Inspira

La idea de Figlio surgió al observar a los clientes interactuar en el supermercado familiar. Juan Bertolín buscó crear un espacio cómodo y acogedor, evocando los almuerzos familiares de su infancia, donde la Nona amasaba ñoquis y el Nono cuidaba el fuego. Esa filosofía de abundancia, cariño y tradición se refleja en cada aspecto de Figlio.

Ingredientes Frescos y Procesos Artesanales

Al igual que la Nona cultivaba su huerto, Figlio utiliza ingredientes frescos y de alta calidad. La leche fresca, la crema doble y la fruta real son la base de sus cremas heladas. No hay atajos: el chocolate belga y los frutos secos tostados con cuidado se suman a procesos lentos y dedicados. El tiempo, según Bertolín, es un ingrediente fundamental.

Renovación con Sabor Italiano e Identidad Tandilense

Después de 12 años, Figlio se renueva por completo, inaugurando un espacio que trasciende el concepto tradicional de heladería. El nuevo local es un homenaje a la herencia italiana y un tributo a Tandil. El diseño fusiona la calidez italiana con la identidad local, utilizando materiales nobles y el trabajo de artesanos locales.

Un Encuentro entre Culturas

La piedra de Tandil se combina con mármol tallado a mano y auténticos pisos italianos, creando una base sólida y elegante. Los detalles arquitectónicos, como las columnas torsadas con capiteles en forma de copos de helado, añaden un toque creativo y lúdico. Incluso el cielorraso sorprende con casetonados decorados con flores, creando una experiencia visual única.

Figlio invita a disfrutar de helados premium en un ambiente que celebra la tradición, la familia y el amor por los sabores auténticos. Una experiencia que va más allá de una simple heladería, convirtiéndose en un punto de encuentro cultural y gastronómico en el corazón de Tandil.