La edición número 74 de Miss Universo, que culmina este viernes en Bangkok con la coronación de una nueva reina, ha estado envuelta en controversias y escándalos sin precedentes. Acusaciones de manipulación, renuncias de jueces y denuncias de maltrato han eclipsado la tradicional competencia de belleza.
Un certamen convulsionado
En los días previos a la gran final, concursantes denunciaron maltrato y dos jueces dimitieron, uno de ellos alegando que el concurso estaba amañado. Estos incidentes han puesto de manifiesto las diferencias culturales y estratégicas entre los propietarios tailandeses y mexicanos de la organización.
Miss Universo, fundado en Estados Unidos, es uno de los certámenes de belleza más antiguos del mundo, junto con Miss Mundo, con sede en el Reino Unido. Su objetivo es proporcionar una plataforma para que las mujeres promuevan causas globales como la concienciación sobre el VIH y el SIDA, y la educación para los niños. El título también puede ser un trampolín para convertirse en una celebridad local e internacional.
Tailandia, anfitrión en medio de la polémica
Tailandia acoge Miss Universo por cuarta vez, y su delegada de este año es considerada una de las favoritas por los sitios web de fans. Si la tailandesa-india Praveenar Singh gana, será la tercera Miss Universo del país y la primera desde 1988.
Los eventos del certamen están siendo organizados por el magnate de los medios tailandés Nawat Itsaragrasil, conocido por los fans como el fundador y propietario de Miss Grand International, un concurso tailandés más pequeño conocido por su fuerte presencia en las redes sociales. Nawat posee la licencia para organizar el Miss Universo de este año.
¿Evolución o decadencia?
Más allá de los escándalos, la coronación de la nueva Miss Universo también representa la determinación de una organización por mantenerse relevante y evolucionar de un espectáculo televisivo anual a una marca de medios lista para TikTok. Sin embargo, la serie de controversias plantea interrogantes sobre el futuro del certamen y su capacidad para mantener su prestigio en un panorama mediático en constante cambio.
Mientras tanto, los fans esperan con expectación la coronación de la nueva reina, con la esperanza de que el evento pueda dejar atrás la polémica y centrarse en la celebración de la belleza y el talento femenino.