El Real Madrid ha comenzado su nueva era bajo la dirección de Álvaro Arbeloa, quien ha delineado un plan estratégico para el futuro del club. En el primer entrenamiento con el equipo principal, Arbeloa ha apostado por un esquema de 4-3-3 que destaca por su equilibrio y profundidad en el mediocampo. Uno de los pilares de esta transformación es Jorge Cestero, un joven futbolista de 19 años que ha sido fundamental en los últimos años dentro del sistema de Arbeloa.
Desde su llegada a la Ciudad Real Madrid en 2020, Arbeloa ha construido un legado de constancia y aprendizaje. Hoy, su primer once del Real Madrid refleja las decisiones y experiencias previas en el filial. Cestero, con 1.379 minutos disputados en la temporada 2025-2026, es el jugador que más tiempo ha tenido en el campo de Arbeloa. Su papel en la estructura defensiva es crítica, especialmente en la capacidad de controlar el juego desde atrás y mantener la presión en el medio.
Arbeloa ha sido muy claro en sus expectativas para Cestero. En una reunión privada, el técnico destacó: «Es un jugador que tiene la capacidad de ser un verdadero jugador de equipo. No solo en el momento, sino en todo el partido. En el campo, siempre está preparado para el trabajo». Este enfoque ha sido clave en la preparación del equipo, donde Cestero ha demostrado ser un jugador versátil que puede jugar tanto en el mediocampo como en la defensa.
La elección de Cestero en el esquema 4-3-3 de Arbeloa no es casual. Su habilidad para recibir el balón, su capacidad de desplazamiento hacia el área y su toque preciso han sido clave en la dinámica del equipo. En los últimos partidos, Cestero ha sido uno de los mejores jugadores en el campo, especialmente en situaciones de juego abierto. Su presencia en el medio campo permite al equipo controlar el ritmo del juego y mantener una base sólida para el ataque.
El contexto del Real Madrid en 2026 es particularmente relevante. Con el equipo buscando el éxito en la Liga y en la Copa del Rey, el papel de Cestero en la estructura defensiva es fundamental. Su desempeño en el filial y su capacidad para adaptarse a diferentes roles en el equipo principal han sido un punto clave en la estrategia de Arbeloa. En una entrevista reciente, Arbeloa explicó: «Cestero es el tipo de jugador que puede ayudar a mantener la estabilidad en el medio, especialmente en momentos de presión».
El futuro de Cestero parece brillante. Con su experiencia en el filial y su capacidad para jugar en diferentes posiciones, el técnico tiene expectativas altas para el jugador. En el primer partido de la temporada, Cestero demostró su habilidad para manejar el juego en el medio campo, incluso cuando el partido se desarrolló en condiciones adversas. Su presencia en el sistema 4-3-3 es un reflejo de la estrategia integral de Arbeloa para el Real Madrid.