Jordan Thompson: El récord inaudito de 40 apariciones consecutivas en Grand Slam

Jordan Thompson: El récord inaudito de 40 apariciones consecutivas en Grand Slam

El 31 año de edad de Jordan Thompson, tenista australiano de ranking mundial número 111, está preparándose para marcar un hito en el Abierto Australiano 2026. Con un récord de 40 apariciones consecutivas en torneos de Grand Slam desde 2016, Thompson se convierte en el jugador con más apariciones en Grand Slam activos en el mundo. Su trayectoria, aunque no siempre destacante en el individuo, demuestra una constancia insuperable en el ámbito internacional.

Según datos de la ATP, Thompson ha alcanzado el cuarto round en el Wimbledon y el US Open, y ha ganado el dobles en el US Open con su compañero Max Purcell en 2024. Su mejor actuación en el Abierto Australiano ha sido una entrada en la segunda ronda, un resultado que ha repetido en 2024 y 2025. Sin embargo, su presencia en el Abierto Australiano 2026 representa una oportunidad para romper su ciclo de resultados en el torneo.

En la primera ronda, Thompson enfrentará al argentino Juan Manuel Cerundolo, quien tiene un historial de 37 apariciones consecutivas en Grand Slam desde 2019. Este choque, previsto por modelos predictivos con una probabilidad del 62% para Thompson, es clave para analizar la continuidad de Thompson en el ámbito internacional. Los modelos de predicción indican que Thompson tiene un 58% de posibilidad de ganar el primer set, lo que sugiere una ventaja en la fase inicial del partido.

El análisis de la situación revela que Thompson no enfrenta a los favoritos, sino a un rival en el mismo nivel. Su récord de 40 apariciones consecutivas en Grand Slam, desde 2016, lo ubica como el jugador con mayor constancia en este ámbito. Aunque su mejor actuación en el Abierto Australiano es la segunda ronda, su presencia en el torneo desde 2016 ha demostrado una resiliencia que merece atención.

El caso de Thompson es un ejemplo de cómo los jugadores menos destacados en el individuo pueden lograr resultados consistentes en diferentes competiciones. Su historia demuestra que la constancia no siempre se traduce en éxito absoluto, pero sí en una presencia significativa en el ámbito de los grandes torneos.