La Iglesia de los Santos de la Promesa en el Centro de la Nación

La Iglesia de los Santos de la Promesa en el Centro de la Nación

La Iglesia de los Santos de la Promesa, conocida comúnmente como la Iglesia Mormona, ha estado experimentando un crecimiento notable en su presencia en Canadá, lo que ha llevado a la creación de un nuevo área denominada «Canadá». Este movimiento refleja la adaptación de la institución a las condiciones locales, mientras se mantiene su identidad teológica. Según un informe reciente, la Iglesia ha decidido formar una nueva zona administrativa para abordar las necesidades específicas del país, lo que representa un paso importante en su integración en el contexto canadiense.

El presidente del área canadiense, el obispo Vern P. Stanfill, destacó que la nueva estructura permitirá que la Iglesia contribuya de manera significativa a la sociedad canadiense. «Nos sentimos capaces de aportar algo a Canadá. La creación de esta área traerá mucho para los creyentes aquí», explicó en una entrevista. El objetivo principal de esta reorganización es garantizar que la Iglesia se mantenga relevante en un entorno donde sus prácticas y creencias se diferencian en muchos aspectos de las instituciones religiosas locales.

Uno de los desafíos más importantes que enfrenta la Iglesia en Canadá es la necesidad de adaptarse a las normativas religiosas canadienses. Según el Consejo Canadiense de Iglesias, la Iglesia de los Santos de la Promesa no podrá integrarse al Consejo Canadiense de Iglesias hasta que «en breve, se conviertan en trinitarios». Este hecho evidencia la tensión entre la doctrina mormona y el marco legal canadiense, que exige la creencia en la trinidad.

Por otro lado, dentro de la comunidad mormona, hay debates importantes sobre las experiencias espirituales en los templos. Muchos miembros reportan que, aunque el templo es considerado un lugar sagrado, a veces no sienten la presencia del Espíritu. Este fenómeno, conocido como «no sentir el Espíritu» en el templo, genera confusion y dudas sobre la conexión personal con Dios.

Según un artículo publicado en Meridian Magazine, los miembros que no sienten una manifestación clara del Espíritu en el templo pueden estar pasando por un proceso natural de desarrollo. El presidente de la Iglesia, Elder David A. Bednar, ha explicado que las experiencias espirituales son profundamente personales y varían según cada individuo. «No siempre estamos entitulados a una fuerza espiritual fuerte y poderosa», resaltó.

El caso de la dedicación del Templo de Alabang en Filipinas, liderado por Elder David A. Bednar, muestra cómo la Iglesia se expande en diferentes partes del mundo. La dedicación, celebrada el 18 de enero de 2026, marcó un hito en la expansión de la Iglesia en Asia y refleja su compromiso con la construcción de templos en regiones estratégicas.