La ciudad de Santa Fe enfrenta este jueves, 19 de febrero, una jornada climática inestable marcada por alertas amarillas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Según el último pronóstico, se espera una jornada calurosa durante la mañana, seguida de tormentas fuertes a lo largo del día. Este fenómeno, que abarca desde las primeras horas hasta las tardes, podría provocar inundaciones, trastornos en el transporte y dificultades para la actividad diaria de los habitantes.
El Servicio Meteorológico Nacional ha alertado sobre la probabilidad de precipitaciones intensas, con temperaturas que oscilarán entre 23 y 28 grados Celsius. Estas condiciones climáticas, aunque no extremas, representan un riesgo significativo para zonas bajas y áreas urbanas con infraestructura vulnerable. El pronóstico indica que la mayoría de las tormentas se presentarán a partir de las 10:00 horas, alcanzando picos en la madrugada del viernes.
La alerta amarilla, emitida por el SMN, se enfoca en la probabilidad de lluvias fuertes y tormentas eléctricas, que podrían causar problemas en la comunicación, el transporte y la seguridad pública. En áreas como el partido de Santa Fe, las zonas en contacto con ríos y quebradas son especialmente vulnerables. Además, el pronóstico anticipa una caída de la presión atmosférica que podría afectar la estabilidad del clima a lo largo del día.
Los especialistas del SMN destacan que, aunque la alerta amarilla es una alerta de nivel medio, la combinación de calor y lluvia en una misma jornada puede ser peligrosa para algunas áreas. La recomendación principal es que las personas en regiones cercanas a cuerpos de agua y zonas de alto riesgo deben evitar actividades al aire libre durante las horas más críticas, especialmente entre las 10:00 y 16:00 horas.
El impacto de esta alerta en el día a día de los habitantes es significativo. En zonas urbanas como Santa Fe, el riesgo de inundaciones en zonas bajas, como las zonas cercanas a ríos y quebradas, aumenta considerablemente. Además, el transporte público puede verse afectado por la lluvia, lo que generará retrasos en los horarios de llegada y partida de los pasajeros.
Es importante destacar que, en este contexto, el SMN ha estado activo en su monitorización de las condiciones climáticas, utilizando sistemas avanzados para predecir el comportamiento de las tormentas. Estos sistemas, que incluyen sensores en el territorio, permiten una detección temprana y una respuesta rápida ante cualquier evento climático potencial.
Los habitantes de Santa Fe deben estar atentos a las alertas que el SMN emite y seguir las recomendaciones que proporcionan. La preparación previa, como el cierre de ventanas y la verificación de las zonas de riesgo, es esencial para minimizar los daños.