La reforma laboral aprobada por la Cámara de Senadores el 28 de febrero de 2026 incorporó modificaciones significativas en el régimen que gobierna a las empleadas domésticas en el ámbito de las casas particulares. Entre los principales ajustes destacan los cambios en el período de prueba y las herramientas digitales que se integran para mejorar la formalización laboral. Estas modificaciones buscan equilibrar la protección laboral con la flexibilidad necesaria para un sector que históricamente ha sido poco regulado.
Según el informe oficial, el principal cambio es el aumento del período de prueba desde los tres hasta seis meses para las empleadas que trabajan en el régimen de casas particulares. Este ajuste, aunque no modifica la estructura central del sistema, tiene impacto directo en la experiencia inicial del empleo doméstico. Durante este tiempo, las empleadas pueden recibir información formalizada sobre su contrato y condiciones laborales, lo que reduce riesgos para ambas partes. El gobierno ha destacado que el objetivo es garantizar transparencia y evitar conflictos por falta de documentación.
Además, la reforma reconoce oficialmente herramientas digitales para el registro de actividades laborales, permitiendo a las empleadas realizar su registro en línea desde cualquier dispositivo. Este paso representa un avance en la digitalización del sector, que hasta ahora ha sido manual y propenso a errores. La implementación de estos sistemas permitirá una mayor precisión en el cálculo de horas trabajadas y el pago de bonos, elementos críticos para el seguimiento del trabajo en el ámbito familiar.
El sector de empleadas domésticas, que cuenta con una base importante en el país, enfrenta desafíos estructurales como la falta de estabilidad laboral y el desplazamiento por parte de las familias que prefieren contratos informales. La reforma busca abordar estos problemas mediante la introducción de un sistema más estructurado que incluye mecanismos para la reclamación de beneficios y el seguimiento de actividades. Según el Ministerio de Trabajo, el 70% de las empleadas domésticas en el régimen de casas particulares aún no tienen un registro formal, lo que genera problemas en el pago de horas extras y en el acceso a seguros sociales.
En el contexto de la inflación y los ajustes salariales, las empleadas domésticas han visto un incremento en las compensaciones. Recientemente, el gobierno y los sindicatos cerraron un nuevo aumento salarial que incluye un bono de 15% sobre la tarifa básica. Este aumento, que se aplica desde marzo de 2026, representa un paso adelante en el reconocimiento del valor del trabajo doméstico. Sin embargo, el salario promedio por hora sigue siendo bajo en comparación con otros sectores laborales, lo que genera una brecha significativa en la equidad laboral.
La implementación de la reforma generará un desafío en la adaptación de las familias y los empleados, ya que el nuevo sistema requiere una inversión inicial en la digitalización. Sin embargo, según expertos, este paso es crucial para mejorar la calidad de vida de las empleadas y reducir la informalidad en el sector. El Ministerio de Trabajo