La capital provincial de Santa Fe enfrentó este viernes un temporal con lluvias intensas que provocaron anegamientos en múltiples barrios de la ciudad. Según el intendente Juan Pablo Poletti, la precipitación alcanzó 70 milímetros en apenas 40 minutos, con una velocidad de 130 milímetros por hora, una cifra considerada 'extraordinaria' por la administración local. Este fenómeno generó un despliegue masivo de personal para la limpieza y prevención de daños.

El intendente destacó la urgencia de no sacar la basura en las zonas afectadas, explicando que el agua acumulada en las calles y canales dificulta el transporte de residuos. 'Es fundamental evitar que los residuos se acumulen en las vías de drenaje, ya que esto agravaría el problema de desbordamiento', señaló Poletti en una ronda de informes ante los habitantes de las zonas más vulnerables. El mensaje se volvió clave para la población, especialmente en barrios como San Martín, La Chacarilla y Colonia Santa Fe, donde las calles fueron cortadas por la acumulación de agua.

Según datos del Centro de Informaciones Meteorológicas de la Fuerza Aérea, el sistema climático en curso se caracteriza por una intensidad histórica de lluvias en la región. Los informes indican que la precipitación promedio en los últimos 24 horas superó los 50 milímetros, lo cual representa un 30% más que en el mismo periodo del año pasado. Esta situación ha generado preocupación en la zona, con afectados en más de 20 barrios de la ciudad, según el informe oficial del área metropolitana.

El Gobierno provincial ha activado el protocolo de emergencia por anegamientos, incluyendo la desembocadura de agua desde las redes de drenaje. Además, se han establecido puntos de información en las zonas más afectadas para orientar a los habitantes sobre medidas de seguridad. Poletti explicó que el sistema de drenaje está operando al máximo, pero la rapidez de la lluvia ha superado las capacidades actuales, lo que ha provocado la necesidad de apoyos adicionales en las zonas más vulnerables.

Analistas meteorológicos destacan que este tipo de eventos son cada vez más frecuentes en el contexto climático actual. 'El cambio climático está incrementando la intensidad de las precipitaciones en regiones como Santa Fe', señaló un experto en el ámbito climático. La situación no solo afecta la infraestructura, sino que también pone en riesgo el sistema de drenaje y las vías de circulación en la ciudad, generando un desafío para la gestión urbana en el contexto actual.

En medio de la crisis, la población se ha visto obligada a adaptarse a las nuevas condiciones. Muchos ciudadanos han tenido que buscar alternativas para evitar el desbordamiento, como usar caminos alternativos o esperar hasta que el agua se disipe. Los anegamientos han provocado un aumento en el tiempo de desplazamiento en zonas clave, afectando tanto a los trabajadores como a los habitantes cotidianos.

El gobierno provincial