En abril de 2026, el sector de las empleadas domésticas en Argentina se enfrenta a un nuevo marco salarial que refleja la estrategia gubernamental para ajustar salarios a la inflación. Según datos oficiales, el Gobierno nacional implementó un aumento del 1,8% en abril, 1,6% en mayo, 1,5% en junio y 1,4% en julio para las trabajadoras de casas particulares, con un total acumulado de 6,3% para el primer trimestre del año.
¿El aumento del 6,3% supera a la inflación acumulada?
El acuerdo alcanzado por la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares indica que el incremento del 6,3% para las trabajadoras de casas particulares es menor que el 9,4% de inflación acumulada en el primer trimestre. Este desequilibrio es clave para entender la realidad de los salarios en el sector doméstico.
Este ajuste, que se suma al 1,5% acordado en marzo, representa un intento por mantener el salario básico a nivel de 50% del salario mínimo legal. Sin embargo, según análisis de la CNT, este aumento no alcanza a cubrir la pérdida de poder adquisitivo por la inflación, lo que genera una situación crítica para las empleadas domésticas.
- El 1,8% en abril y el 1,6% en mayo son los mayores incrementos en el primer semestre
- El 6,3% acumulado para el primer trimestre sigue por debajo del 9,4% de inflación
- El sector enfrenta una brecha entre salario básico y el salario real
El análisis de la CNT revela que, aunque el aumento del 6,3% se traduce en un incremento real para los trabajadores, el salario básico del 50% no alcanza a cubrir las necesidades básicas de las empleadas domésticas. Esto implica que, aunque el gobierno ha establecido un esquema de aumentos escalonados, la relación entre el salario y la inflación sigue siendo un tema crítico.
¿Por qué es relevante el desglose mensual?
El desglose mensual de los aumentos (1,8% en abril, 1,6% en mayo, 1,5% en junio y 1,4% en julio) es fundamental para comprender cómo el salario se ajusta a lo largo del año. Este enfoque permite a las trabajadoras planificar mejor sus gastos y a las familias con empleadas domésticas anticipar futuros ajustes.
Es importante destacar que, en el contexto argentino, el salario mínimo de 50% del salario básico para empleadas domésticas se define como el punto de partida para el cálculo del aumento. Sin embargo, el aumento del 6,3% en el primer trimestre del año sigue siendo insuficiente para mantener el poder adquisitivo en un entorno donde la inflación supera el 9,4%.
El análisis indica que, a menos que se realice un ajuste más significativo, el sector seguirá enfrentando dificultades para mantener el salario real a nivel de los salarios mínimos legales.