El presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo en el Congreso Nacional, Lisandro Almirón, inició este miércoles el debate sobre el proyecto de modernización laboral en el Senado. Al exponer el dictamen de mayoría de la iniciativa, Almirón destacó que la clave para su éxito radica en la generación de empleo genuino. "Para poder llevar adelante la legislación laboral, primero tiene que haber trabajo", afirmó, señalando que la actual legislación laboral, aunque formal, no resuelve los problemas de la informalidad.
Almirón destacó que el proyecto busca modernizar las normativas en materia de contratación y protección social. "Hace décadas que nuestro país tiene la incapacidad de generar empleo genuino. No podemos ignorar la realidad de la que partimos", explicó, subrayando que el Estado debe actuar con urgencia en este ámbito. Según su análisis, la legislación actual funciona como una barrera para la contratación laboral, "es una legislación para un mundo analógico, que ya hoy no funciona".
El proyecto contempla la creación de mecanismos para garantizar la protección social en el ámbito informal, una de las principales problemáticas que enfrentan los trabajadores en Argentina. Almirón señaló que en la informalidad no hay protección real: "Sin aportes, sin obra social, no hay seguridad laboral para quienes trabajan en la informalidad".
El diputado correntino, quien ha trabajado en el ámbito laboral durante más de veinte años, destacó la importancia de este proyecto como un paso fundamental para mejorar las condiciones laborales en todo el país. "Es fundamental que las leyes laborales se adapten a la realidad actual, en lugar de seguir estándares que ya no son aplicables", destacó, mencionando que el proyecto busca reducir la brecha entre la formalidad y la informalidad laboral.
El debate se desarrolló en un contexto de tensiones políticas, ya que el proyecto ha generado críticas y apoyos en diferentes sectores. Almirón defendió que el proyecto es necesario para garantizar un sistema laboral inclusivo y sostenible. "Es para la creación de empleo", enfatizó, reiterando que el objetivo es no solo regular el trabajo, sino también generar oportunidades laborales para todos los argentinos.
Según datos de la Secretaría de Trabajo y Empleo, el 50% de la población trabajadora en Argentina se encuentra en la informalidad, lo que refleja la urgencia de esta reforma. Almirón señaló que el proyecto busca incorporar a estos trabajadores en el sistema formal, garantizando protección social y otros beneficios.
La propuesta incluye medidas para facilitar el acceso a la protección social y a las prestaciones laborales para quienes trabajan en condiciones informales. Almirón destacó que el objetivo es lograr una transición gradual hacia un sistema laboral más inclusivo y equitativo, que responda a las necesidades reales de la población.
El próximo paso para el proyecto es la votación en el Senado, donde se espera que se concrete un acuerdo para avanzar en la implementación del proyecto. Almirón enfatizó que el éxito de la iniciativa dependerá de la participación